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Por: Giovana Botti (Redactor)

Un reality show infantil, desarrollado en el marco del proyecto de Televisión Infantil Cultural del Ministerio de Cultura de Colombia y producido por la TV pública Señal Colombia, se convirtió en un proyecto internacional, llegando, además, a ser transmitido por otros tres países coproductores de Latinoamérica – México, Argentina y República Dominicana.

El formato innovador y la propuesta de carácter cultural de la serie La Lleva invita a los niños de las más diversas regiones de esos países a conocer nuevos amigos y a descubrir otras realidades de la infancia.

La Lleva sigue una lógica cíclica. El pequeño anfitrión de un episodio, que abre las puertas de su casa y revela su rutina a un niño desconocido, asume el papel de visitante en el siguiente programa, para también poder experimentar costumbres, juegos, menús y paisajes distintos.

No es por casualidad que la serie lleva el nombre de un juego tradicional de calle: “pilla-pilla”, cuyas reglas tienen muchas variaciones entre los países latinos. Sin embargo, en esencia, tanto en el juego como en el programa, la experiencia de un participante tocar al otro es como si fuera un ciclo, una ola.

La primera temporada de la producción ganó el Prix Jeuneusse 2010 en Munich, Alemania, en la categoría temática Diversidad, y, en el 2011, se llevó dos premios India Catalina de la televisión colombiana. El 2013, ya como serie internacional, fue una de las producciones ganadoras del Festival ComKids Prix Jeunesse Iberoamericano, en la categoría 7 a 11 años (no ficción).

En el episodio premiado en comKids iberoamericano, la niña Charimar, de 11 años, residente en la Isla de Providencia, destino declarado por la Unesco como Reserva de la Biosfera, recibe la visita de Andrés, también de 11 años, que vive en una ciudad del interior de Colombia, cerca de Sierra Nevada de Santa Marta, y que tiene como uno de sus sueños conocer el mar.

la lleva

Son los sueños, las percepciones y las aspiraciones infantiles que mueven La Lleva. En cada episodio, un participante tiene la oportunidad de superar un reto o simplemente realizar una aventura. Un niño guía al otro de la misma edad, en la experiencia de romper la rutina, sumergirse en otro universo cultural y respetar las diferencias de la infancia.

La elección por el énfasis en la voz infantil fue el resultado de una encuesta cuantitativa hecha entre niños de varias regiones de Colombia. El programa La lleva ha sido el primer producto audiovisual que se desarrolló a partir del proceso de investigación iniciado por el Ministerio de Cultura de Colombia, que creó el Proyecto de Televisión Infantil Cultural. El objetivo del trabajo, realizado por el entonces director de Comunicaciones, Germán Franco y su equipo, fue el de fortalecer la producción de la televisión infantil para aumentar el diálogo cultural con esa franja de público. Y la consulta a los niños rindió resultados prácticos.

Horario estelar infantil

El plan global de programación del canal público Señal Colombia instituyó en 2003 un hito en el ámbito de la política pública audiovisual infantil. Destinó una franja en el horario estelar para producciones realizadas para los niños entre 3 y 12 años. La iniciativa, resumida en el slogan “El mejor horario para el mejor público”, comenzó con la adquisición de derechos de difusión de entretenimiento extranjero de calidad y gradualmente ha sido reforzada con el desarrollo de producciones nacionales.

La franja televisiva infantil cuenta con una planificación estratégica. Pero antes de diseñar una programación infanto-juvenil, expertos e investigadores hicieron un trabajo de campo para hablar con más de 300 niños, con edades entre 8 y 10 años, de diversos orígenes étnicos y contextos sociales, de las zonas urbanas a las zonas rurales, para averiguar cómo les gustaría verse retratado en la pantalla.

El resultado de ese trabajo de investigación fue publicado en “De ocho a diez, un acercamiento a niñas y niños colombianos para hacer televisión“. El formato de La Lleva fue desarrollado como la gran referencia de ese proyecto colombiano y en la primera temporada fue coproducido por Señal Colombia, el Departamento de Comunicaciones del Ministerio de Cultura del país, el Centro Ático de la Pontificia Universidad Javeriana y el Canal 13. Fueron producidos 13 capítulos a un costo de US$ 15,7 mil dólares cada uno.

de ocho a diez

El exitoso proyecto fue ampliado en la segunda temporada y, en 2011, comenzó a ser realizada la coproducción internacional de la serie, en asociación con los canales PaKaPaKa (Argentina), Canal de La Universidad de Guadalajara (México), Canal FunGlode (República Dominicana) y Señal Colombia (Colombia).

En esta segunda fase, el presupuesto aumentó. El costo de cada capítulo de La Lleva Internacional fue de US$ 26,3 mil y fueron producidos 24 capítulos, seis episodios en cada país coproductor.

El formato de la serie fue creado por Claudia González, también directora de la primera temporada de La Lleva. Con experiencia en la producción de reality shows para adultos, Claudia aplicó recursos técnicos de ese género para captar con verosimilitud a las emociones y reacciones de los niños participantes en situaciones de la vida real, sin preparación previa.

Estrategia de casting

Claudia dice que la selección del casting, que tuvo la presencia de 37 niños, fue hecha con cuidado para garantizar la diversidad cultural y la espontaneidad del programa. El niño no tenía que ser solamente sociable para participar de La Lleva. Por lo tanto, la serie creó una estrategia especial para seleccionar a los protagonistas. “Algo que todos los participantes tenían que tener era ‘amor por su mundo’. Eso significa amar su lugar de origen y estar dispuesto a abrir sus puertas y compartirlo”, resume Claudia, que ha ido en búsqueda de niños orgullosos de sus culturas.

Además de mostrar ser en buen anfitrión, capaz de hablar acerca de su mundo y de su identidad, el participante de La Lleva todavía necesitaba profundizar en otros universos culturales. “Ellos también tenían que ser bueno viajeros. Cuando tienes amor por el mundo en el que habitas, es más fácil aceptar de que los demás tengan el mismo amor por su propio lugar”, afirmó la creadora del reality.

Y ¿cómo hacer un reality show para niños sin pecar en la exposición pública? Claudia contesta con seguridad: “La premisa principal es proteger la integridad de los personajes. Si hay algo que pone en peligro la dignidad, la autoestima y su seguridad, eso simplemente no saldrá al aire.”

La directora recuerda el caso de una chica que, al viajar a Cali, capital de la salsa, fue recibida por un anfitrión que quería enseñarle a bailar. “Fue una experiencia muy dificil, porque no lograba bailar y la tensión de las clases la hizo llorar”, comentó Claudia. La niña superó el proceso de aprendizaje delante de las cámaras. Cuando las clases terminaron, fue capaz de ejecutar la coreografía con el anfitrión, pero, aún así, antes de llevar las imágenes al aire, la producción consulto a la protagonista acerca de la grabación de los momentos en que ella se veía frustrada en medio de la dificultad de aprender a bailar.

“La niña aceptó contar toda la historia, sobretodo porque, al final, salía victoriosa y entendía que el mensaje final era lo de no rendirse cuando las cosas van mal. Siempre nos asegurábamos de que los niños se sintieran heroicos y orgullosos al verse en el programa. Nunca avergonzadas o expuestas al ridículo”, dijo Claudia.

La Lleva también se encuentra en la internet y, según Katerine Moreno, actual productora de la franja infantil del canal Señal Colombia, los contenidos de la página web van a ser cada día más anclados a la programación de la TV.

Para la versión latinoamericana de la serie, fue creado un mini-sitio, que publica los capítulos de los programas para fomentar la participación y los comentarios de niños usuarios, en donde también pueden hablar de sus propios mundos.